Descripción
Imagina un antiguo monasterio tibetano, rodeado de montañas nevadas y bosques milenarios. Los monjes, dedicados a la meditación y la sabiduría, han creado un espacio sagrado donde el tiempo parece detenerse. En este lugar de paz y tranquilidad, se destila una esencia única, una fragancia que evoca la serenidad y la conexión con lo divino. Esta es la inspiración detrás de Sandal 11.
El iris, con su aroma floral y polvoso, simboliza la sabiduría y la introspección. El sándalo, cálido y amaderado, aporta una sensación de calma y bienestar. El cedro, con sus notas amaderadas y especiadas, añade profundidad y complejidad.
La combinación de notas suaves y relajantes crea una atmósfera de calma y tranquilidad.
Ingredientes: Alcohol Desnaturalizado., Fragancia (perfume), Agua/aqua/eau, Salicilato de Bencilo, Benzoato de Bencilo.